Hola, hola, ¿cómo estás? Me da mucho gusto saludarte, darte la bienvenida a esta nueva etapa de nuestro podcast que anteriormente se llamaba charlas de PNL, ahora nos llamamos Código Maestro. Es una, es una evolución. Creo que llegamos a un punto, las personas, donde no cambiamos, evolucionamos.
Entonces estamos evolucionando en el podcast y en esta ocasión, esta evolución va más en el sentido del contenido que te voy a tratar de estar dando cada semana, voy a tratar de estar dando contenido cada semana. Código, Código Maestro. Muchas personas siempre preguntan eso, piensan que hay un código oculto en algún lado para poder hacer ajustes, transformar algunos aspectos de su vida.
No existe un código como tal, pero vamos a tratar de hacerlo a modo de código. Y el primer código que vamos a platicar el día de hoy es un código muy sencillo y es un, código muy básico de las personas que obtienen resultados muy destacados en su vida, de las personas que son capaces de alcanzar sus metas, sus resultados objetivos, etcétera. Hoy vamos a platicar sobre la perfecta imperfección.
Muchas personas en las diferentes áreas o etapas de su vida tienen situaciones, situaciones en las cuales buscan que todo sea perfecto, que todo sea como ellos se imaginaron o que ellos, o que sea como lo tenían pensado. La realidad es que muy pocas veces, muy pocas veces, te vas a encontrar con una situación totalmente ad hoc y en la experiencia y en lo que he visto, cuando las personas tienen todas las condiciones a su favor, acaban regando, acaban saliendo las cosas no como se tenían pensadas. Entonces, lo que vamos a hacer el día (2:23) de hoy, te voy a platicar sobre esta perfecta imperfección.
Lo perfecto no existe, ¿sale? Lo perfecto no, no está en tu cabeza. Tienes toda la capacidad de hacer perfecto lo que estás viviendo Nunca te vas a encontrar todas las cosas a tu favor, jamás lo vas a hacer.
Tienes que aprender a hacer de esa imperfección algo perfecto. Algo va a faltar siempre. Es algo que yo siempre les digo a mis alumnos.
Es como una cobija que te queda chiquita. O sea, si te quieres tapar la cabeza, te vas a destapar los pies. Si te tapas los pies, te vas a destapar la cabeza.O sea, siempre hay algo que va a faltar, pero en este momento es cuando tú tienes que hacer tu magia, que es lo que hacen muchas personas. Haces tu magia y tomas esta situación como perfecta, aunque sea imperfecta, y la haces funcionar buscando que las condiciones estén más a favor. De hecho, el término perfecto, yo en mi desarrollo, en mi persona, en mi forma de ser, yo no considero cosas perfectas o imperfectas.
Yo solo considero cosas que hay que hacer funcionar. Hay algunas por las que vale la pena hacer las cosas funcionar y hay otras por las que no. ¿Cuál es la señal? ¿Cómo te sientes al respecto? Pero muchas veces un berrinche o muchas veces algo que no está tal como yo me lo imaginaba o algo que no salió como yo lo tenía pensado, nos hace pensar que no es perfecto y que no vale la pena hacer nada por ello o que no vale la pena buscar la manera de hacerlo funcionar.
¿Me explicó? Las condiciones nunca son perfectas. Siempre hay algo, algo, algo en tu trabajo, con tu familia, con tus amigos, con tu pareja. Siempre va a haber algo que no va a embonar al 100%.
Y si tú le das demasiada importancia, te va a tirar todos tus planes. Te va a arruinar lo que tienes pensado y lo que sabes que puedes obtener de esa situación. Lo va a tirar.
Así es, así funciona. ¿Qué hacer? ¿Cómo hacer que esa imperfección la haga yo perfecta? La tomas. Si te es valioso, lo tomas.
Y simple y sencillamente vas ajustando, vas ajustando, vas ajustando. Nadie dice que te conformes. Simplemente también hay cosas que no van a cambiar.O sea, no pueden cambiar de un día para otro. Pero simplemente las haces funcionar, las haces funcionar, las haces funcionar. Y vas hasta cierto punto siendo capaz de darle forma de algo imperfecto a algo que te funcione.
No se trata de que todo siempre sea perfecto y de que todo embone tal cual lo imaginaste, lo viste, lo soñaste, lo anhelaste. O sea, tienes que tomarlo y hacerlo funcionar. Cuando puedes elegir, si tú puedes elegir, entonces tíralo a la basura, no importa, ¿no? Pero si no puedes elegir y tienes ciertas condiciones a favor, ciertas condiciones que funcionan, entonces úsalas y hazlo funcionar.
Ve metiendo de lo tuyo poco a poco, reacomodando, reasignando, dándote cuenta qué es lo que no puedes cambiar. Y si no lo puedes cambiar, entonces encontrar formas de que funcione, de que funcione. Si te es valioso, lo vas a hacer funcionar.En algunas ocasiones yo les he platicado la anécdota, ¿no? O sea, puede ser que no vayas en la mejor lancha. Puede ser que la lancha esté mojada, haya cositas, este, haya mucha gente, lo que tú quieras, pero ¿qué pasaría si esa fuera la última lancha para salirte del Titanic? La tomas, ¿no? Y la haces funcionar. Eso es lo que pasa con las situaciones.
Las situaciones, las condiciones, las relaciones, los trabajos, la familia, los amigos, en muchas ocasiones no son perfectos. No son como tú lo imaginaste o no son como piensas que mereces que sean. Pero date un tiempo para ver qué puedes hacer funcionar de eso.
Y a lo mejor te llevas una sorpresa. Y a lo mejor las cosas sí te funcionan, no como lo tenías pensado, pero te funcionan de una manera diferente y te funciona bien. Y entonces puedes ir adaptando, puedes ir ajustando, puedes ir haciendo los ajustes pertinentes en cada una de las áreas, en cada una de las situaciones, de modo que a lo largo del tiempo vas a tener algo tuyo que te agrada y que empezó como algo que no era perfecto.
La perfección, olvídala, es muy cansado, es muy sufrido, es muy desgastante estar buscando lo perfecto. Es muy cansado, es muy desgastante. Muchas personas se les va la vida buscando lo perfecto y nunca lo encuentran.
Ahora, esto no quiere decir que te conformes, no quiere decir que te resignes, no quiere decir que dejes de soñar, no quiere decir que dejes de aspirar, para nada. Aquí la cuestión es, ¿cómo sé que debo detenerme de algo que no es perfecto si no te está haciendo sentir bien? Si es un berrinche, piensa y analiza tu berrinche. Porque puede ser de ese berrinche inicial, de que esto no es como yo quería, esto no funciona como yo esperaba, esto no me lo imaginé de esta manera.Analiza tu berrinche, analiza tu berrinche y piensa si realmente es tan trascendental, afecta tanto el núcleo de eso que quieres. Piénsalo y analízalo. Si a lo largo del tiempo te es pesado, no te sientes bien, no te deja de dar gratificación, porque también es eso..Tienes que tener en cuenta las pequeñas recompensas que van apareciendo cuando estás haciendo funcionar algo que no era perfecto. Si te empiezas a dar recompensas, si empiezas a tener aspectos que te nutren, nutricios dentro de esta situación, trabajo, familia, amigos, relaciones, etcétera, entonces creo que vale la pena que analices primero tus berrinches antes de dejar todo de lado. Es importante que tengas en cuenta ese aspecto y si después de un tiempo eso no te nutre, te desgasta, estás peor que como empezaste, entonces sí tienes razón, no era perfecto.
Y entonces puedes descartarlo y entonces puedes hacer funcionar algo más. Pero si tú esperas que todo, simplemente por el simple hecho de ser tú, va a estar acomodado a tu modo para que tú ni tengas que hacerlo funcionar, sino simplemente disfrutes, entonces ahí puede haber un problema para ti. Deja de buscar la perfección.
La perfección nunca llega. Cuando tú haces algo perfecto, cuando tienes todas las condiciones a favor, muchas veces ni las tomas en serio las situaciones. Y cuando ya acabas algo que según tú ya es perfecto, puedes empezar a encontrar mil cositas, mil detalles, mil situaciones que pudiste haber hecho mejor.Poco a poco, ve poco a poco. Y cuando todas las condiciones están adversas, lo mejor, lo mejor es ese escenario. Porque entonces puedes ir metiendo tu mano, puedes ir corrigiendo, puedes ir ajustando y puedes ir dándole el formato que tú quieres, la forma que tú quieres, el aspecto que tú quieres, pero no esperes tener todo siempre a tu favor.Hazte ese favor y aprende a abrazar lo imperfecto. Es perfecta la imperfección.